Estamos a un paso de ya decir con una tranquilidad pasmosa que la ejecución de la obra es chapucera. Como alguno ha recordado más arriba, la obra está muy lejos de ser una obra que no cuida hasta el más mínimo detalle: no es casualidad ni que las grúas sea blancas, ni que las vallas perimetrales de obra sean blancas y estén impolutas o, por ejemplo, que las placas de unión de tramos de cerchas que al principio venían en rojo (que luego se pintaban en gris, para finalmente pintarlas en blanco) empezaron a venir directamente ya en gris para evitar el efecto atleti.
Se está haciendo un seguimiento de la obra equivalente a ponerse tras la nuca de un obrero a ver cómo hace un encofrado, y qué pasa, que inevitablemente a veces se hace algo mal y hay que corregirlo y se corrige. Pero se ha visto. Lo que en cualquier obra que al verla de semana en semana no llama la atención porque ves el resultado terminado/corregido, aquí ves el proceso completo.
Como ya he comentado anteriormente, el seguidor a la hora de afrontar el seguimiento de las obras hay una premisa que tiene que tener muy clara y que evita que se frustre innecesariamente: es una obra que no se hace sobre un lienzo en blanco, sobre un solar, se trabaja sobre lo que ya hay previamente construido, muchas veces sobre lo desconocido, y casi hay que estar escribiendo el ‘manual de instrucciones de cómo hacer una actuación’ sobre la marcha, y ello conlleva que haya una maxima muy clara: la primera vez se tarda más; la segunda mucho menos. Esto es algo que se ha visto en multitud de actuaciones durante el montaje de torres, cerchas, pilares, cubierta, rellenos 4º anfiteatro, encofrados, muros pantalla, anclajes, etc.
Una vez interiorizado eso, lo 2º que hay que decirse a uno mismo es: probablemente eso que veo no sea definitivo. Nos hemos cansado de ver cómo se construían gradas (ej. grada baja este alrededor de la grada abatible) para luego al verano siguiente destruirla de nuevo (para hacer el refuerzo del túnel de ADIF). Es una obra condicionada desde el minuto 1 por la convivencia futbol-obra y tener siempre el mayor número de localidades y asientos disponibles (aunque hubiese pandemia, porque no sabías si ibas a abrir pronto o no).
Respecto a las últimas polémicas:
A. Torres:
1.- El canto de la losa de las rampas de las torres antiguas era perfectamente uniforme. Al igual que el resto de la reforma del 92, la ejecución del hormigón fue bastante buena. Eran torres únicamente de hormigón.
2.- Las torres nuevas son un puzzle de piezas. De los ‘rombos’ salían unas vigas horizontales que luego se unieron entre ellas, se encofraron y hormigonaron. Esa unión entre saliente y saliente creaba una ‘rampa poligonal’, por decirlo de alguna manera, de modo que de partida no había una ‘rampa tendida’ como sí se pudo hacer con las torres antiguas. En las nuevas, en la parte inferior de las rampas (techo del espacio inferior) las ‘vigas salientes de los rombos’ iban a quedar vistas, por lo que a poco que dichas vigas no estuviesen perfectamente alineadas con la pendiente necesaria para crear la subida, se iban a producir diferencias de canto al encofrar, porque la parte superior sí que iba a resultar una rampa continua, al no quedar en el suelo dichas vigas ‘al aire’.
Las rampas podrían haber tenido un canto uniforme si no se hubiesen tenido que quedar ‘vistas las vigas en el techo de debajo’. Las vigas hubiesen quedado completamente dentro del hormigón y por tanto se podría haber conseguido un canto uniforme. Entiendo que arquitectónicamente el deseo estético era dejar esas vigas vistas en los techos; por lo tanto, la solución para los cantos es colocar un revestimiento externo de canto continuo como se ha hecho ya en la zona de las pasarelas, y que no puede haber duda de que también se hará en las rampas, dado que evidentemente ese no es su aspecto final, incluso con el extremo de la ‘viga saliente del rombo asomando’ en algunos puntos.
Puzzle de las nuevas torres. El esqueleto de las rampas lo configuran los salientes de los rombos (flechas azules). La necesidad de dejarlos vistos por abajo provoca las diferencias de canto.

Ejemplo de canto irregular. Exagerado en las líneas en rojo. Junto al segundo soporte de barandilla desde la fecha se ve asomar por el hormigón la viga que viene de los rombos. De ahí que no es definitivo lo que se ve.

‘Uniendo’ los soportes de la barandilla, se ve que la ‘cantidad de hormigón’ por debajo de ellas no es igual. (Como tampoco son perfectas las líneas rojas. Es sólo para que se vea mejor la diferencia de canto)

Otra vista de las ‘vigas asomando entre el hormigon’.

Placa que se ha puesto en las pasarelas.

B. Encofrado extensiones en costillas.
Por algo sólo se encofraron 2 y no todos los que tenían listos. Para probar. El frontal ha quedado bien pero en los laterales el hormigón no llegó hasta atrás del todo. Pusieron dos paneles de encofrado en los laterales, y en el frente uno de madera dejando un hueco por arriba para meter el hormigón. Ya se ha visto que únicamente con una boca delantera no llega el hormigón hasta atrás. Se corregirá y se hará bien, y para el resto ya saben lo que hacer, lo harán y lo harán más rápido.
Respecto al porqué de estos añadidos, debe tener algo que ver con apoyos de la fachada de lamas. En el fondo norte también se han ejecutado unos ‘cuadradillos’ en la parte baja de esos tramos de costilla. Por lo que se ve en el fondo sur, debía de faltar algún metro de costilla para que el cuadradillo entrase entero, así que lo que han hecho es hacer esos añadidos por abajo para poder plantar los cuadradillos bien.
Imágenes donde se ve que al cuadradillo le faltaba un poco por abajo y gracias al añadido se podrá hacer el cuadradillo completo.


Cuadradillos en fondo norte, donde por cierto se ve que van en ‘sentido ascendente’ de izquierda a derecha en la imagen:












